Después de conseguir el papel, el proceso de ensayo se llevó a cabo en Toronto, donde el equipo entrenó y preparó todos los espectáculos y ofertas para los huéspedes de Disney Cruise Line. Caroline trabajó estrechamente con equipos creativos que la guiaron a través de la coreografía y la narración, asegurándose de que cada momento capturara la magia de Disney. Al finalizar los ensayos, Caroline se sintió orgullosa y dispuesta a compartirlo todo con los invitados.
Su recuerdo favorito de Disney Cruise Line fue cuando sus padres subieron a bordo para verla actuar. Al crecer, Caroline y su madre amaban Frozen y veían la película una y otra vez. Cuando descubrió que Frozen, A Musical Spectacular era uno de los musicales que se ofrecían a Disney Wonder, tanto Caroline como su madre estaban más que emocionadas. Desde el momento en que empezó la música, Caroline supo exactamente dónde estaba sentada su madre entre el público y la vio sonriendo y cantando. «Durante el final, la encontré entre la multitud y cuando nuestras miradas se encontraron, ella estaba llorando. Fue tan poderoso, cerrar el círculo, darme cuenta de que estaba actuando en la misma historia que dio forma a gran parte de nuestro amor por Disney», reflexionó Caroline.
Las emociones sentidas durante esta experiencia fueron las que más sorprendieron a Caroline acerca de trabajar para Disney Cruise Line. Si bien sabía que actuar para Disney sería emocionante, no se dio cuenta de cuán profundamente la afectaría ver la magia a través de los ojos de los invitados. Ver a las familias experimentar pura alegría le recordó a Caroline por qué se enamoró de actuar en primer lugar.
